martes, 21 de septiembre de 2010

Neonirismos



El cielo se le metió por la nariz y su cara quedó celeste. Así lo encontraron, panza arriba, desnudo y celeste.
No hubo manera de hacerle reaccionar, estaba como muerto pero su corazón latía, latía bajito para no despertarle la conciencia.
Un psicoanalista lo miró y dijo: “Es un típico shock edípico causado por la no resolución de la oral durante su desarrollo psicosexual”.
El tipo azulado sonrió por dentro –la cara pigmentada parecía inexpresiva- porque él sabía que solamente tenía un empacho de cielo.

Glotonería.

Fuente: Libro El cuerpo del humo.

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